Cuando Shenise Farrell, una mujer británica, descubrió en Internet una novedosa intervención estética para cambiar el color de los ojos, no se lo pensó dos veces.
Su color marrón no terminaba de convencerla y decidió cambiarlo por un azul; sin embargo, el 'capricho' casi la deja ciega.La inglesa, madre soltera de tres pequeños, viajó hasta Panamá para someterse a la operación, que le costó 5.000 libras (unos 5.700 euros). En menos de dos semanas, tuvo que someterse a otra intervención, esta vez, para evitar que perdiera la vista.
Según informa la web de Daily Mail, los cirujanos británicos que la atendieron tuvieron que arreglar el agujero en el iris, causado al colocarle los implantes; y a continuación, retirarlos, para poder salvarle la vista. Aún así, desconocen si en un futuro la paciente sufrirá otras complicaciones.